El futuro de las aplicaciones de las células madre está plagado de esperanzas para todas aquellas personas que esperan una cura a la diabetis tipo 1, el Parkinsón o una lesión de rodilla a través de la medicina regnerativa, para las personas que tras un accidente necesiten un trasplante de un órgano bioartificial e incluso para aquellos que recurren a los tratamientos de estética para evitar la caida del cabello, borrar las arrugas o moldear su figura. Pero las células madre no son sólo ricas en aplicaciones médicas en el futuro, en la actualidad existen numerosos tratamientos para enfermedades de tipo hematológico, para determinados tipos de cáncer com la leucemia y para algunas patologías genéticas o imnunológicas. En este blog tienes información contrastada de las diferentes aplicaciones de las células madre en la actualidad, tanto en humanos como en animales y de las investigaciones que se están haciendo para nuevas aplicaciones: infartos de corazón, curación de fracturas, aumentos pecho, la alopecia, regeneración de la piel, de venas, arterias, músculos y articulaciones, la construcción de un corazón o un pulmón bioartificial... y son proyectos que ya están en vías de desarrollo. Además de la medicina regenerativa en las aplicaciones clínicas también tenemos en cuenta las terapias génicas y los tratamientos de inmunología, ya que por ejemplo el trasplante de riñones de otra persona es más eficaz si se administran células madre al mismo tiempo.

Generación de tejido pancreático a partir de células madre

La generación de tejido pancreático a partir de células madre es uno de los objetivos prioritarios para la medicina regenerativa, ya que tendría una gran cantidad de beneficios en la cura de la diabetes de tipo-1 (y también un fuerte impacto económico).

Pero para entender bien el uso de las células madre es necesario tener unas ideas básicas de la anatomía y fisiología de esta parte del cuerpo humano. El páncreas es un órgano secretor con una doble función, externa e interna, y por ello también tiene dos tipos de tejidos. Los tejidos pancreaticos exocrinos son mayoritarios y son los que se encargan de crear las secreciones digestivas que terminan en el intestino.

El tejido pancreático endocrino es el que crea la insulina y se encarga de regular el nivel de azucara en sangre. Este tejido está agrupado en zonas reducidas llamadas Islotes de Langherhans y están formados por células ß , secretoras de insulinas, que dejan de funcionar correctamente cuando se tiene diabetes de tipo-1.

Tras varios estudios se ha descubierto que las células ß se pueden regenerar de dos formas, bien duplicandose ellas mismas, o bien a partir de células madre, que pueden llegar de otros tejidos. Los experimentos sugieren que en la vida adulta de una persona casi todas las células se reponen a través de las células Beta que ya existen.

2004, un grupo científico del Instituto Médico Howard Hughes (universidad de Harvard) dirigido por Douglas A. Melton  observa que las nuevas células beta del tejido pancreático de los ratones proceden de otras células beta, a través de un proceso de mitosis y citosinesi. No provienen de células madre indiferenciadas. El estudio de publica en mayo de 2014, en la revista Nature.

2013, diciembre. Primera creación de células pancreaticas de ratones, de diferentes tipos, que pueden ser la base para regenerar el tejido o plantearse la creación de pancreas bioartificiales. El éxito es limitado, si se cultivan islotes aparece una pérdida del fenotipo de las células ß, un aumento de la apoptosis y un envejecimiento celular.

2014, octubre. Se publica un estudio del equipo de Howard Hughes en la universidad de Harvard sobre la creación células Beta de rata en el laboratorio a partir de células madre. Las células Beta generan insulina y son 100% viables. Estas células se podrían usar para crear nuevos islotes pancreáticos y regenerar los tejidos en personas afectadas por diabetes de tipo 1. Uno de los puntos más importantes es que las células Beta generadas son sensibles al nivel de insulina presente, y responden de forma correcta a diferentes niveles de glucosa. De todas formas la investigación aún está en la fase de investigación con animales, pero abre la esperanza al desarrollo de un tratamiento eficaz en menos de 10 años.

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