El futuro de las aplicaciones de las células madre está plagado de esperanzas para todas aquellas personas que esperan una cura a la diabetis tipo 1, el Parkinsón o una lesión de rodilla a través de la medicina regnerativa, para las personas que tras un accidente necesiten un trasplante de un órgano bioartificial e incluso para aquellos que recurren a los tratamientos de estética para evitar la caida del cabello, borrar las arrugas o moldear su figura. Pero las células madre no son sólo ricas en aplicaciones médicas en el futuro, en la actualidad existen numerosos tratamientos para enfermedades de tipo hematológico, para determinados tipos de cáncer com la leucemia y para algunas patologías genéticas o imnunológicas. En este blog tienes información contrastada de las diferentes aplicaciones de las células madre en la actualidad, tanto en humanos como en animales y de las investigaciones que se están haciendo para nuevas aplicaciones: infartos de corazón, curación de fracturas, aumentos pecho, la alopecia, regeneración de la piel, de venas, arterias, músculos y articulaciones, la construcción de un corazón o un pulmón bioartificial... y son proyectos que ya están en vías de desarrollo. Además de la medicina regenerativa en las aplicaciones clínicas también tenemos en cuenta las terapias génicas y los tratamientos de inmunología, ya que por ejemplo el trasplante de riñones de otra persona es más eficaz si se administran células madre al mismo tiempo.

Células madre mesenquimales y la obesidad

El artículo de hoy va dirigido a todas las personas que quieren saber más como funciona la obesidad y que relación tiene con las células madre. Lo que vamos a descubrir no es una dieta milagro, sino conocimientos generales sobre cómo las células mesenquimales viajan hacia las zonas del cuerpo donde se generan los tejidos grasos para colaborar en su crecimiento. ¿Esto es positivo o negativo? ¿La migración de las células madre perjudica la salud del cuerpo humano? Es algo que no está claro del todo, pero que desde mi punto de vista la labor de las células madre es la de evitar daños mayores, ya que sólo actúan cuando el sobrepeso es tan grande que se inflaman los tejidos adiposos. También podrás entender mejor porque resulta tan difícil bajar de peso cuando se ha llegado a un estado de obesidad y mucho más fácil volver a ganarlo aún después de haber adelgazado.

¿Demasiados conceptos juntos?, bien vayamos paso a paso, para ver como todo va encajando y la relación que existe entre las células madre y la obesidad.
  1. El tejido graso está formado por células llamadas adipocitos que tienen en su interior vesículas llenas de gotas de lípidos (grasas, aceites). Los adipocitos se crean a partir de células madre mesenquimaticas y mueren por apoptosis. 
  2. La cantidad de grasa que acumula un adipocito va variando en el tiempo, de forma que recoge energía cuando hay excedentes y los libera en periodos en los que se requiere más energía que la suministrada por la dieta. El proceso de engorde las células se llama hipertrofia.
  3. El tejido adiposo blanco (tejido graso normal) no es sólo un almacén de energía en forma de lípidos. Se sabe que es un órgano endocrino, que suelta sustancias químicas en la sangre y en los mismos tejidos adiposos. Las adipoquinas por ejemplo modulan la sensibilidad a la insulina (creando diabetes).
  4. Durante la edad prenatal y la niñez, los tejidos adiposos crecen por hiperplasia. Cada persona genera una cantidad de adipocitos en sus tejidos que le servirán para gestionar la energía acumulando lípidos. Su cantidad de adipocitos ya no bajará, por ello es tan importante evitar la obesidad infantil.
  5. En un adulto medio la cantidad de adipocitos no cambia en condiciones normales. Hay un balance, se mantiene el número de células porque la cantidad que mueren por apoptosis y nacen de las células madre están equilibrados. Incluso se sabe que cuando se realiza una liposucción las células madre vuelven a regenerar el tejido graso en unos dos años.
  6. Si un adulto engorda o pierde pequeñas cantidades de peso (sin llegar a la obesidad) es porque se acumula grasa dentro de los adipocitos y se incrementa su tamaño (hipertrofia).
  7. Las personas obesas tienen inflamación en sus tejidos. De echo la definición médica de obesidad afirma que es una patología inflamatoria, diferenciando-la así de una cuestión de sobrepeso. Esta inflamación es regulada por las adipoquinas, algunas lo activan y otras lo inhiben, pero no está claro como se desencadena este proceso inflamatoria.
  8. La inflamación del tejido adiposo se relaciona con una gran cantidad de macrófagoscélulas inmunitarias que llegan a través del torrente sanguíneo atraídas por algunas substancias químicas. La inflamación hace que mueran adipocitos por apoptosis. Al disminuir la cantidad de células del tejido se incrementan la hipertrofia celular.
  9. Las células madre mesenquimales en la obesidad migran desde los músculos y los pulmones hacia los tejidos grasos (se comprobó en 2009 en ratones,  pero es de imaginar que sucede igual en personas). Esta migración ha sido llamada adipotaxis y se debe al factor TNF-alfa (una adipoquina proinflamatoria).
  10. Las células madre mesenquimales que migran a los tejidos adiposos lo que hacen es crear una mayor cantidad de adipócitos. El tejido graso sigue creciendo pero ahora por un aumento de células, por hiperplasia. Esto hace que se frene el crecimiento por hipertrofia celular.
  11. La migración de células madre hacia el tejido adiposo es "perjudicial" para otros tejidos: por ejemplo los musculares, que pierden parte de su capacidad de regeneración. En principio este sería un mal menor, en términos de supervivencia y selección natural. Pero al mismo tiempo explica como personas obesas pueden tener más problemas para reparar sus tejidos o para sobreponerse a patologías como un infarto de miocardio.
  12. El incremento de adipocitos que tiene una persona obesa por la migración de las células madre es irreversible por medios fisiológicos. Si la persona obesa adelgaza las células perderán parte de su tamaño, pero no disminuirá su número.

Las conclusiones más importantes de estos puntos en relación a la obesidad serían los siguientes.
  • Es importante vigilar la dieta durante la infancia. Una alimentación excesiva conduce a un exceso de células en los tejidos adiposos y una predisposición al sobrepeso. El 80% de los niños con obesidad infantil se convierten en adultos obesos.
  • En los adultos un incremento de peso pequeño, es un proceso fisiológico que no tiene repercusiones graves. Pero un incremento de peso grande es en parte irreversible. Esto es porque se aumenta el número de células de los tejidos adiposos y su número no disminuirá por muchas dietas milagro que pruebes, así que es mejor llevar una alimentación equilibrada.
  • Si después de ese incremento grande de peso adelgazas sólo estás "deshinchando" las células, pero al tener más cantidad de células la reducción no podrá ser nunca completa por medios naturales.
  • La obesidad no es sólo estar gordo, es una enfermedad. Supone alteraciones químicas de tu cuerpo que luego no va a poder volver con facilidad al equilibrio, quizás nunca.

Además lanzo las siguientes afirmaciones a modo de hipótesis (no son nada confirmado, habría que hacer estudios para comprobarlo).
  • La migración de las células madre hacia el tejido adiposo es un intento de frenar la hipertrofia de los adipocitos y la obesidad. En una persona adulta existen fases definidas en el incremento de peso. La primera en la que crecen los adipocitos. Me imagino que cuando esas células no dan abasto, entonces se libera alguna sustancia que atrae a las células madre mesenquimales de otras zonas. Podría ser que lo que desencadene este mecanismo sea un tamaño excesivo de los adipocitos (o quizás acuden por el proceso inflamatorio). Esto cuadra bastante con la forma en que se comporta el cuerpo de los animales que intenta autoregularse.
  • Las células madre mesenquimales que migran al tejido adiposo bajan la inflamación y disminuyen la apoptosis. Las células madre mesenquimales tienen propiedades antiinflamatorias, que podrían mitigar parcialmente la acción de los macrófagos y hacer que todo vuelva al equilibrio si la persona deja de tener un exceso de calorías en su alimentación.
  • Llegado a cierto punto las células madre serían incapaces de gestionar la obesidad, desatándose el incremento de la hiperplasia y una inflamación crónica. Esta obesidad crónica es aun más dificil de curar porque supone una alteración del metabolismo, incluyendo efectos notables como la diabetes.
Otro tema relacionado y muy interesante es el efecto de la leptina, una proteina que quizás tenga algo que ver con las células madre, o quizás no. Lo que es seguro es que es importante tomar leche materna durante el periodo de lactancia para recibir una buena dosis de leptina.

3 comentarios:

  1. Muy enredado. Trejo.

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    1. Es que el cuerpo humano es un organismo vivo complejo. Por eso los médicos dedican años a estudiar el cuerpo humano y una especialidad de medicina, y aún hay montones de cosas de las que no tienen ni ideas.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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