El futuro de las aplicaciones de las células madre está plagado de esperanzas para todas aquellas personas que esperan una cura a la diabetis tipo 1, el Parkinsón o una lesión de rodilla a través de la medicina regnerativa, para las personas que tras un accidente necesiten un trasplante de un órgano bioartificial e incluso para aquellos que recurren a los tratamientos de estética para evitar la caida del cabello, borrar las arrugas o moldear su figura. Pero las células madre no son sólo ricas en aplicaciones médicas en el futuro, en la actualidad existen numerosos tratamientos para enfermedades de tipo hematológico, para determinados tipos de cáncer com la leucemia y para algunas patologías genéticas o imnunológicas. En este blog tienes información contrastada de las diferentes aplicaciones de las células madre en la actualidad, tanto en humanos como en animales y de las investigaciones que se están haciendo para nuevas aplicaciones: infartos de corazón, curación de fracturas, aumentos pecho, la alopecia, regeneración de la piel, de venas, arterias, músculos y articulaciones, la construcción de un corazón o un pulmón bioartificial... y son proyectos que ya están en vías de desarrollo. Además de la medicina regenerativa en las aplicaciones clínicas también tenemos en cuenta las terapias génicas y los tratamientos de inmunología, ya que por ejemplo el trasplante de riñones de otra persona es más eficaz si se administran células madre al mismo tiempo.

Gen P16 y el envejecimiento muscular

Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, han hallado uno de los genes responsables de que se incremente el proceso de degeneración en células musculares, el gen P16. Su actividad ha sido comprobada en el laboratorio, ya que al inhibirse P16 las células recuperan su capacidad para dividirse.

En los músculos humanos existe una capacidad de regeneración que depende de las células madre y que se pierde al envejecer. Las células madre de los músculos, se mantienen en aquiescencia (inactivas) mientras no sea necesario regenerar las fibras. Todo esto ya se conocía, pero no estaba claro cómo se producía la pérdida de la facultad de regeneración muscular, es decir, cómo envejecía el músculo. Muchos investigadores creían que el cambio se debía a un cambio en el medio ambiente de las células, pero ahora la investigación científica ha descubierto la existencia de un gen que controla este cambio, el gen P16.

Los investigadores estudiaron primero la expresión del gen P16, observando que sólo se expresa en las células madre de personas de edad avanzada, pero no en las células de personas jóvenes. El cambio depende de la persona pero el grupo científico ha observado que el momento del cambio está alrededor de los 75 años. Luego pasaron a inhibir la expresión del gen P16 en las células madre de personas de edad avanzada. Lo que observaron es que estas células recuperan la capacidad de dividirse y por tanto de regenerar el tejido muscular. El resultado es importante, tanto que ha sido publicado en la publicación internacional Nature, pero este paso adelante tampoco es la clave que llevará a las personas a la eterna juventud. ¿Qué es lo que supone este nuevo paso?


  • Abre nuevas vías de investigación sobre la capacidad de regeneración de otros tejidos. Los investigadores creen que en otros tejidos el proceso de envejecimiento también puede verse activado por una proteína, aunque no tiene porque ser la proteína que proviene de la expresión del gen P16.
  • Abre nuevas vías de investigación para mejorar la aplicación de la medicina regenerativa en personas de edad avanzada y en enfermedades degenerativas.
  • Es posible que estos conocimientos tengan una aplicación en medicina deportiva para acelerar la regeneración muscular de las lesiones, sobre todo en el caso de deportistas senior.
  • Creación de tejido muscular artificial, importante para realizar reconstrucciones de partes del cuerpo.
  • Aplicación en la creación de líneas celulares de animales dedicadas a la fabricación de "carne" para hamburguesas en el laboratorio.

  • Felicidades y muchas gracias, a los investigadores de la Universidad Pompeu Fabra, y para todos los científicos españoles que siguen intentando mantener la investigación científica en España. A ver si el gobierno de España empieza a dedicar una parte de nuestros impuestos a la ciencia, la investigación y las tecnologías con futuro.

    2 comentarios:

    1. Cada vez está mas buena la situación de descubrimientos de terapias genéticas. Gilda.

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    2. Las personas con la edad al llegar a sexagenarios o septuagenarios han perdidos el 25% de sus músculos. Que la terapia se las apliquen a los ancianos y otros que las necesiten. Lugo.

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